lunes, 8 de agosto de 2016

LA OREJA VERDE DE LA ESCUELA

UN SEÑOR MADURO CON UNA OREJA VERDE

Un día, en el expreso de Soria a Monterde,
vi que subía un hombre con una oreja verde.

No era un hombre joven sino más bien maduro,
todo menos su oreja, que era de un verde puro.

Cambié pronto de asiento y me puse a su lado
para estudiar el caso de cerca y con cuidado.

Le pregunté: -Esa oreja que tiene usted, señor,
¿Cómo es de color verde si ya es usted mayor

Puede llamarme viejo -me dijo con un guiño-
esa oreja me queda de mis tiempos de niño.

Es una oreja joven que sabe interpretar
voces que los mayores no llegan a escuchar:

Oigo la voz del árbol, de la piedra en el suelo,
del arroyo, del pájaro, de la nube en el cielo.

Y comprendo a los niños cuando hablan de esas cosas
que en la oreja madura resultan misteriosas...

Eso me contó el hombre con una oreja verde
un día en el expreso de Soria a Monterde
GIANNI RODARI
Así, con este poema de Gianni Rodari, comienza el libro de esta estupenda maestra que es Carmen Díez Navarro, y que da idea de la filosofía que quiere transmitir su autora.
Sabrás más del libro si pinchas en la imagen
No es una novela. Es un libro que cuenta las experiencias de esta maestra alicantina, que ha trabajado siempre con niños y niñas de infantil, y que ha sabido mantener una "oreja verde" muy activa para escucharlos y entenderlos cada día.
Fui a un curso impartido por ella en el CPR de Cáceres y con ese curso, ameno, cálido, cercano, entretenido, divertido y muy práctico... recibí un empujón importante a la hora de plantearme cómo va a ser mi trabajo en los próximos años. 
El curso fue en los últimos días de abril, unas fechas bastante confusas y caóticas en mi vida personal, ese piso mío de abajo andaba bastante revuelto entonces... pero a pesar de todo, me enganché a su filosofía.
Conoce a la autora
Sí es cierto que no es un libro para leer por la noche, de forma plácida y relajada, pues para esas horas prefiero una buena novela, y también es cierto que lo tardé en leer más de la cuenta y no he podido este verano volver sobre él, pero ahí me han quedado dentro como un revulsivo un montón de ideas para mi próximo futuro laboral.
La autora me dedicó su libro
Intentaré mantener verde, muy verde mi oreja.

1 comentario:

julia maria caldera pozas dijo...

Me alegro mucho que quieras tener esa oreja verde y cuando te crezca esa oreja, enseña a tus compañeras, que será cuando se vean los frutos. Bss.